REACCION A LA TESIS DE MIGUEL ANGEL ASTURIAS “EL PROBLEMA SOCIAL DEL INDIO”
La tesis era conocida por muy pocos, y ahora se difundirá más y hará que el autor se revuelque en su tumba, porque las sandeces que escribió no solo expresan racismo sino irresponsabilidad, porque no es difícil notar que el genio había nacido para escritor y al terminar su carrera de abogado se negó a elaborar un bostezo de tesis. Con brillantez juvenil, Asturias se inventó la investigación. Le midió el racismo imperante a la sociedad y navegó con la voz que predominaba entonces, tratando el tema que más lo obsesionaba. Esta tesis fue escrita medio en burla y medio en serio, y ciertamente escupe barbaridades para burlarse más de sus examinadores que de la raza a la que califica de “inferior”. Cómo pudo estar hablando en serio al describir al indio así: “El cabello es de firme color negro, espinudo, como se le llama vulgarmente, y se extiende con toda regularidad sobre la cabeza, abundando hacia delante, a la altura del frontal. Recuerda una brocha”. En realidad nuestro autor estaba caricaturizando los estereotipos que manejaban los mestizos ladinos de entonces para referirse a la raza esclavizada que llevaban en la sangre. Asturias se mofó de la Facultad de Derecho, pero al repetir el discurso vergonzoso hace suyas las apreciaciones que ni en broma brotan de una cabeza inteligente: “También es notable su facilidad para imitar (cualidad de las razas inferiores) gracias a esa facilidad es hábil para la arquitectura y el dibujo; pero es incapaz de crear”, o cuando expresa su tesis de traer alemanes a mezclarse con las mujeres indígenas para que los hijos sean bellos, grandes y fuertes. O, peor aún, arremete contra la raza oriental, porque “los chinos han venido a dar el tiro de gracia a nuestros valores de vida. Raza degenerada y viciosa cuya existencia mueve a vascas y cuyas aspiraciones son risibles”. No atacó a la raza negra porque Belice ya no era territorio nuestro. El tema indígena no lo entendió bien, pero utilizó bastante de la tradición indígena en su obra
Coincido en la parte en que se enfatiza que uno de los errores más grandes fue el haber querido que el indígena, de la noche a la mañana, asimilara una civilización europea muy adelantada. Quinientos años después, y en pleno siglo XXI, nos encontramos que en algunas regiones o aldeas del país, aún existen comunidades que se encuentran apartadas. Pero aquí la interrogante sería plantearse: se ha consultado a los indígenas si quieren cambiar de cultura, de costumbre.
También comparto el punto de que el indígena sigue, como antes, olvidado por parte de los gobiernos. A pesar de los cambios en los sistemas de gobierno (dictadores, militares, democráticos, de derecha, de izquierda, del centro y actualmente de la unidad….), los gobernantes, las políticas públicas y los planes de gobierno, no han logrado que las comunidades indígenas logren el desarrollo. También es cierto que es ilógico gobernar y legislar para pueblos cuya naturaleza y condiciones de vida se desconocen. Nuestras políticas públicas, leyes y planes se realizan sin conocer con propiedad los diferentes pueblos y sus costumbres, sin conocer tampoco sus aspiraciones. Por otro lado algunos grupos indígenas continúan siendo manipulados, para beneficio de otros grupos de poder, entre los cuales están los políticos, los sindicales, los religiosos y el poder económico. Y continúa aún, que las dos terceras partes de nuestra sociedad, no logra vivir con las condiciones mínimas de desarrollo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario